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La revolución / Hechos

Revolución Maderista

Por: Sandra Molina Arceo

Pascual Orozco y sus tropas en las cercanias de Juárez. Pascual Orozco y sus tropas en las cercanias de Juárez.

Dos días antes de la fecha señalada para el levantamiento armado convocado por Madero en el plan de San Luis, en la ciudad de Puebla se enfrentaron un grupo de maderistas encabezados por Aquiles Serdán a las fuerzas del gobierno. El resultado fue dramático para la causa revolucionaria: Aquiles y sus hombres cayeron víctimas de la represión porfirista. 

El domingo 20 de noviembre de 1910, cerca de las 6 de la tarde, Madero cruzó la frontera para asumir el mando de la rebelión cerca de Ciudad Porfirio Díaz (Piedras Negras) pero se llevó una fuerte decepción al encontrar a su tío Catarino Benavides con apenas una docena de hombres. Madero consideró que la revolución había fracasado y regresó a Estados Unidos sin saber que varios grupos rebeldes se habían levantado en armas en los estados del norte de la República. 

Tras varios meses de espera, y luego de ver cómo se desarrollaba la revolución, finalmente el 14 de febrero de 1911, Francisco I. Madero cruzó la frontera para ponerse al frente del movimiento y estableció su cuartel en Guadalupe, Chih., días después avanzó sobre Villa Ahumada. El 1 de marzo Madero llegó con su columna a San Buenaventura, Chih., ahí lo esperaban más de 300 hombres que habían ocupado el pueblo los días anteriores. Se organizó un mitin y Madero saludó y reconoció el patriotismo de los guerrilleros chihuahuenses. 

Los días transcurrían y era necesario dar un golpe militar que favoreciera a la revolución, motivo por el cual, el 4 de marzo Madero se trasladó a Galeana, Chihuahua para planear el asalto a la importante población de Casas Grandes. 

El ataque de los maderistas comenzó a las 5 de la mañana. En los primeros minutos comenzaron a tomar posiciones sobre los federales, la victoria parecía un hecho. Cerca de las 7.15 de la mañana los federales fueron apoyados por una columna de 562 soldados con dos morteros lo cual provocó un contra ataque en el cual los maderistas tuvieron que retirarse. Siguió después el combate para desalojar a los maderistas de algunas casas situadas al sur de la población, fue necesario emplear artillería para desalojarlos de dichas casas; el combate se concluyó después de medio día. Los maderistas derrotados perdieron 8 carros de provisiones, tuvieron un total de 58 muertos, 41 prisioneros, perdieron 207 caballos 153 mulas, 150 monturas, 101 rifles y el propio Madero salió herido. Los federales contaron 13 muertos y 23 heridos y la columna auxiliar 24 muertos y 37 heridos, entre éstos el citado coronel García Cuellar. El 22 de abril de 1911, Madero y sus tropas establecieron su cuartel general en las márgenes del Río Bravo muy cerca de Ciudad Juárez. 

Con los revolucionarios frente a Ciudad Juárez, las partes en conflicto aceptaron un armisticio pero no se llegó a ningún arreglo. El 8 de mayo se iniciaron los primeros combates, desde las trincheras de un bando contra otro. Ese mismo día, desobedeciendo las órdenes de Madero, Villa y Orozco incrementaron sus ataques por el sur y el oeste de Ciudad Juárez. Avanzaron los hombres y adelantaron las trincheras. Madero envía un emisario con bandera blanca a la línea de fuego para que dejen de disparar sus hombres, pues se encuentran bajo un armisticio, pero el abanderado es abatido a tiros, sin saber quiénes le dispararon si los propios maderistas o los federales. Un mayor número de rebeldes se va sumando al ataque y entonces empiezan a avanzar sobre la ciudad neutralizando las trincheras construidas por los defensores, y dinamitando las casas de adobe, obligando a los federales a responder horadando pared por pared y en tremenda lucha cuerpo a cuerpo. Los combates se extienden hasta el día 9. Finalmente Madero autoriza a sus hombres a lanzarse al ataque y Orozco y Villa toman finalmente Ciudad Juárez el 10 de mayo. La caída de ciudad Juárez significó el triunfo de la revolución maderista. El 21 de mayo de 1911 se firmaron los tratados de Ciudad Juárez que pusieron fin al movimiento. En ellos, se acordó la renuncia del presidente Díaz y del vicepresidente Ramón Corral, el interinato de Francisco León de la Barra, que convocaría a nuevas elecciones y el licenciamiento (desarme) de las tropas revolucionarias.

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