Periodos de la Historia /

El siglo de la conquista / Hechos

El águila y la serpiente: el escudo nacional

Por: Sergio Raúl Arroyo

El escudo de México tiene sus orígenes en el mito fundacional de la gran Tenochtitlan  El escudo de México tiene sus orígenes en el mito fundacional de la gran Tenochtitlan

El escudo de México es una cristalización simbólica que tiene raíces indias. La imagen del águila sobre un nopal devorando una serpiente proviene del antiguo mito, en el que se vaticinaba a los mexicas, de que ese era el signo que confirmaría el sitio donde deberían fundar Tenochtitlan, referencia de la memoria comunitaria que quedó plasmada en el Códice Mendocino.

    El águila es una imagen del astro solar, mientras que la serpiente se concibió como un símbolo de fertilidad y de lo terrenal en aquellos pueblos agrícolas; por su parte, el nopal fue un árbol sagrado para los mexicas, tal como la ceiba lo fue para los mayas; las tunas representaron al corazón humano, el mayor emblema sacrificial dirigido a los dioses.

    El insurgente José María Morelos, durante la Guerra de Independencia, fue el primero en colocar el emblema indígena, un audaz símbolo pagano, en la bandera independentista para enfrentar a los españoles, acción que representó la unión de distintos grupos indígenas del centro del país. Más tarde, Agustín de Iturbide integró los tres colores de la bandera ordenados del modo siguiente, el blanco, que refería a la pureza de la religión cristiana, el verde al movimiento insurgente representado por un gobierno monárquico moderado (independencia) y el rojo que era la unión de americanos y europeos -principalmente españoles adheridos al impulso libertador-. Esta bandera fue realizada por el sastre José Magdaleno Ocampo y aún puede apreciarse en el Museo Nacional de Historia (Castillo de Chapultepec). 

    Una vez consumada la independencia, Iturbide decretó los mismos colores ordenados en verde, blanco y rojo –colores que también remitían del país vasco, en donde el primer emperador de México tenía raíces-, empleó la imagen del águila coronada devorando la serpiente sobre el nopal al centro. Cuando fue establecida la República, el mismo escudo fue adoptado pero le fue retirada la corona al águila. Desde entonces, pese a variaciones formales, ha sido inamovible

    Sin duda, el actual símbolo nacional es prueba fehaciente de una predilección hacia una reminiscencia fundacional del mundo antiguo sobre cualquier otro suceso posterior, algo que Enrique Florescano resumió al escribir: "...después de tres siglos de dominio español, de imposición de símbolos extraños y de búsqueda de nuevas señales de identidad, al consumar la independencia de 1821 recurrieron a la antigua insignia azteca y la impusieron como un ícono de la bandera y del escudo nacional".

    Ninguna otra insignia vigente de la sociedad mexicana es tan antigua; es destacable el hecho de haber resistido las múltiples imposiciones iconográficas extranjeras, derrotando cualquier otro intento hasta la actualidad. Ni las invasiones, ni las ideologías importadas, ni el tiempo pudieron destruir este antiguo símbolo de pertenencia a un país.   

La bandera nacional http://youtu.be/eoR3o1RRtx8

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