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Música

Al sonoro rugir de la música

Por: Gerardo Australia

Fecha: 26/11/2012

“¡A seguir el tambor!” “¡A seguir el tambor!”

“¡A seguir el tambor!”, se decía durante el siglo XVIII para referirse de alguien que se había enrolado en el ejército. Durante la batalla la música tenía dos funciones: ser un medio de comunicación y ser un arma sicológica (escuchar el sonido de 200 gaitas escocesas y tambores que se te vienen encima puede infundir miedo a cualquiera).

    La referencia más antigua de la música involucrada en la guerra está en el Antiguo Testamento, en el Libro de Josué  (6,13), donde se describe la toma de Jericó: “…Y los siete sacerdotes, llevando siete trompetas de cuerno de carnero, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las trompetas; y los hombres armados iban delante de ellos (…).” El elemento psicológico de la música tuvo su efecto: “(…) cuando el pueblo hubo oído el sonido de la trompeta, el muro se derrumbó” (6, 20).

    Tanto los griegos como los romanos utilizaron instrumentos de metal y percusión en sus ejércitos. Los griegos llevaban músicos para acompañar a un poeta que recitaba odas que recordaban el valor de los héroes del pasado. También habían bailes, como la Danza Pírrica, que Platón describía como una “inocente presentación de la estrategia de la guerra”.

    Durante la primera mitad de la Edad Media la música pasó al servicio de la Iglesia y las cortes, hasta las Cruzadas, cuando los europeos admiraron cómo los sarracenos hacían uso de bandas militares para dictar órdenes a distancia. Los cruzados los imitaron e inclusive adoptaron instrumentos moros, como las Añafil, largas trompas de metal, ya descritas en la tumba del faraón egipcio Tutankamón. A estas trompas se les solían colgar pendones heráldicos.

    En su libro El arte de la guerra (1521), Maquiavelo sugiere que un comandante debía hacer uso de las trompetas para dar órdenes, y que debía haber diferencia entre la trompeta de caballería y la de infantería. Los tambores y las flautas, dice, deben usarse para ajustar la marcha de las tropas.

    Para finales del siglo XVII la guerra era negocio formal, publicándose manuales con órdenes de trompeta y tambor, aunque a veces podía ser contraproducente, como sucedió en una batalla crucial en 1708, durante la guerra de Sucesión Española, cuando los tambores del ejército aliado tocaron tan convincente la marcha de retirada francesa, que los mismos franceses comenzaron a replegarse.

    Pronto la tecnología remplazó el sonido de la trompeta, aunque los chinos siguieron usándola para comunicarse durante la guerra de Corea (1950-53), pues carecían de radio. Las marchas siguieron tocándose, pero de manera recreativa, y los ejércitos comenzaron a adoptar música no militar para identificarse, como la Sinfonía No. 5, de Beethoven, utilizada por los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Los Nazis utilizaban la música de Wagner para enfatizar su ideología y Hitler era comparado con el héroe Sigfrido. Los helicópteros norteamericanos usaban grandes bocinas durante sus ataques en la guerra de Vietnam (1965-74), tocando música de, por ejemplo, Jimmy Hendrix.

¿Qué escuchar?
1.-Trompetas y cornos en una guerra de los antiguos bretones:
http://www.youtube.com/watch?v=trJWwO7-K...
2.-Marchas del ejército británico:
http://www.youtube.com/watch?v=Q9WaNTMm6...
3.-Concurso de bandas de guerra:
http://www.youtube.com/watch?v=HV5AAciXX...
4.-Marchas del ejército prusiano:
http://www.youtube.com/watch?v=N9QBtDhDF...
5.-Música durante la Guerra de Vietnam:
http://www.youtube.com/watch?v=KnnLrmboO...

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