Wixárika (Huichol)

Jalisco - Cultura

Los wixaritari (huicholes), o en singular wixárika, son uno de los cuatro grupos indígenas que habitan en la región conocida como el Gran Nayar, conviviendo con coras (nayarite), nahuas (mexicaneros) y tepehuanes del sur (o’dam).

 

Su territorio tradicional abarca parte de Jalisco, Nayarit, Durango y Zacatecas. En Jalisco habitan en el norte, en las comunidades indígenas de San Andrés Cohamiata, Santa Catarina Cuexcomatitlán y San Sebastián Teponahuaxtlán, en el municipio de Mezquitic; Haimatsie en el Municipio de Huejuquilla; Cerro Enmedio en el municipio de Villa Guerrero; Tepizuac en el municipio de Chimaltitán y Tuxpan de Bolaños en el municipio de Bolaños.

 

La lengua de los wixaritari pertenece a la familia lingüística yuto-nahua. Según datos de INEGI 2010, en Jalisco había 18,409 hablantes. Como se puede observar en el cuadro correspondiente a hablantes de lengua indígena, la tercera parte de las mujeres sólo habla su idioma original. A partir del Índice de Reemplazo Etnolingüístico (IRE), que mide la transmisión y el uso de la lengua de las nuevas generaciones respecto a los adultos, se puede deducir que su lengua originaria está en situación de expansión es decir, la lengua de los wixaritari permanece entre los jóvenes.

 

La vestimenta de los wixaritari es muy llamativa, varía de una comunidad a otra; está en conexión con su modo de ver e interpretar el mundo. Los jicareros, por ejemplo, usan sus sombreros adornados con plumas blancas que asemejan las flores del peyote, una de sus plantas sagrada; que junto con el maíz y el venado son elementos fundamentales de su sistema de creencias.

 

La complejidad del ciclo ritual wixárika está en conexión con su cosmovisión y modo de vida. Las fiestas principales se realizan en relación con tres momentos críticos del ciclo del cultivo del maíz: la preparación del coamil, la siembra y la obtención de los primeros frutos. Durante las fiestas tukipa (centro ceremonial de tradición prehispánica dedicado al culto a los antepasados deificados de la comunidad) se escenifica el drama cósmico-ritual, donde todo lo que sucede en la ceremonia también sucede en la naturaleza. Uno de los principales sitios sagrados es Wirikuta, lugar donde está el corazón, su vida y sus ancestros desde la creación del mundo Wixárika. Está ubicado en los municipios de Villa de Ramos, Charcas, Santo Domingo, Villa de la Paz, Villa de Guadalupe, Matehuala y Real de Catorce del estado de San Luis Potosí, donde peregrinan año con año para venerarle y ofrendarle a sus ancestros, para que continúe y se renueven las velas de la vida.