Al que a buen árbol se arrima...: los refranes

Nota Curiosa

""Si quieres la rosa, tienes que tener las espinas también"", me decía mi madre desde que era niña. Ese y cientos de refranes más, marcaron mi infancia, pues aquella mujer es una dicharachera profesional. Estas pequeñas dosis de sabiduría son muy características del folklore en México.

Desde 1875, la Academia Mexicana de la Lengua se ha encargado de desarrollar y enriquecer el idioma, además de protegerlo, pues siendo actualmente la segunda lengua materna más hablada en el mundo, era necesario un organismo que se encargara de esta labor.

Para todos los estudiosos del español que se habla en México, una referencia básica es el Índice de mexicanismos, una recopilación de refranes usados en el cotidiano hablar del mexicano, que no está cerrada, sino que desde el siglo XIX se ha trabajado en ella y se sigue enriqueciendo.

Es una obra creada con los esfuerzos de muchos investigadores de la Academia y que se remonta al trabajo de mexicanos como Joaquín García Icazbalceta y Francisco J. Santamaría.

De esta obra, se desprende el Refranero mexicano, el cual es una compilación de refranes que han sido acuñados en México o que vienen de otras tradiciones pero que fueron adaptados a circunstancias en las distintas épocas del pueblo mexicano.

""Más jala un rebozo, que un caballo brioso"". Buena parte de los refranes provienen del mundo rural mexicano, con una visión machista de las relaciones sociales; por ello, son muchos los refranes que hacen alusión al caballo y a la mujer: ""reloj, caballo y mujer, tener bueno o no tener"", ""el caballo y la mujer, de pecho y de anca se han de escoger"". El rasgo característico de los refranes es que están estructurados en forma de verso.

También existen los dichos y las frases gnómicas, que si bien pueden tener las mismas funciones que los refranes, no son catalogados como tal, pues no tienen las mismas características y sintaxis que éstos.

Los primeros, son sentencias o exclamaciones, generalmente con verbos en infinitivo; las frases gnómicas, son formas breves con consejos, sugerencias o frases célebres y siempre indican lo que se enuncia.

¿Quién se encarga de determinar las reglas y estructuras de los refranes? Su nombre es paremiología y estudia todos los refranes, proverbios y expresiones que de alguna manera dejan una enseñanza.

""Los dichos de los viejitos, son evangelios chiquitos"", usualmente los refranes se transmiten generacionalmente y van de boca en boca, para después poder aplicarlos a situaciones atinadas, en el argumentar cotidiano e incluso para alegar o hacer burla de algo.

Como en aquella ocasión en que alegué con mi madre con un refrán que, por primera vez, ella no se sabía… ""tantos años de marquesa y no supo cómo mover el abanico"".