La Medalla Belisario Domínguez

La estabilidad - Vida Cotidiana

El 28 de enero de 1953 se publicó un Decreto en el Diario Oficial de la Federación para instituir la medalla Belisario Domínguez, máximo galardón otorgado por el Senado de la República como reconocimiento a personalidades mexicanas que por su labor cultural, social o filantrópica hubiesen realizado un bien al país o la humanidad. Esta presea se dedicó a Belisario Domínguez por su resistencia hacia el gobierno espurio de Victoriano Huerta, mientras fungía como senador de la República hasta su asesinato en 1913.

En el decreto presidencial se estipuló que la medalla podía ser otorgada a hombres y mujeres mexicanas que se hubiesen distinguido ""por su ciencia o virtud en grado eminente"". También que el premio consistiría en un Diploma y la medalla de oro con una cinta para fijarse al cuello; cada medalla sería otorgada tras un acuerdo tomado en sesión pública por la Cámara Alta del Congreso de la Unión con el dictamen previo de una comisión especial que deliberaría a partir de los candidatos propuestos por el presidente de la República, legisladores, gobernadores, universidades, o cualquier institución cultural.

La primera medalla Belisario Domínguez fue entregada a la profesora Rosaura Zapata en octubre de 1954 por su labor de excelencia en la educación preescolar desde principios del siglo XX. Más de sesenta hombres y mujeres dedicados a la cultura, el arte y la política han sido galardonados desde el establecimiento de la presea, como el pintor Gerardo Murillo, el escritor Jaime Torres Bodet, el ex rector de la UNAM Ignacio Chávez y el fundador del IPN Juan de Dios Bátiz, por mencionar sólo a algunos.

Destacados intelectuales como Miguel León Portilla, Jesús Silva Herzog, Leopoldo Zea, Carlos Fuentes, Andrés Henestrosa y Luis González y González también recibieron la medalla; y de forma póstuma se ha entregado a tres personajes: el ex rector de la UNAM Javier Barros Sierra, el empresario Luis H. Álvarez y el intelectual Manuel Gómez Morin.