Las suertes de la charrería

La revolución - Vida Cotidiana

Durante la etapa de la Colonia española solamente a los españoles y criollos les estaba permitido montar a caballo, pero dado lo extenso de los territorios y las grandes cantidades de ganado, los encomenderos y posteriormente los hacendados, se vieron en la necesidad de emplear vaqueros y arrendadores mestizos e incluso indígenas en las faenas del campo. Estas faenas se realizaban a caballo y con reatas. 

Las suertes charras son: 

Cala de Caballo: Consiste en demostrar la buena rienda del equino. Comienza con la punta, que es detener el caballo a todo galope partiendo desde el fondo del partidero, dentro de un rectángulo de 20 x 6 metros. Siguen los lados y medios lados, y finaliza con la Ceja, que es recular al caballo en línea recta desde el rectángulo hasta una distancia de entre los 40 a 50 metros. 

Piales en el lienzo: Consiste en lazar a una yegua de las patas y detenerla, esto con una soga que se amarra a la cabeza de la silla. La yegua parte desde el fondo de la manga del lienzo, y el charro montado a los 30 metros y mínimo a 4 metros de la distancia del contralienzo, avienta la reata para capturar las patas de la greñuda. Si es pial, rápidamente amarra la soga a la cabeza de la silla hasta que detiene la carrera de la yegua. Del roce entre la soga y la cabeza sale una espesa humareda con el olor característico de la Charrería: el fuste quemado. 

Coleadero: Que tiene diferentes versiones en Latinoamérica y consiste en derribar toros jalándolos de la cola desde la propia montura. 

Jineteo de toro: Consiste en montar a un toro y resistir todos los reparos que este le mande al charro. 

Terna en el ruedo: Donde tienen cabida dos suertes, mismas que son independientes una de otra, la primera de ellas llamada Lazo Cabecero y el cual como su nombre lo dice, consiste en lazar a un toro de la cabeza, para enseguida continuar con la suerte de pial de ruedo que consiste en lazar las patas del novillo para con ayuda del lazo cabecero derribarlo, esta es la suerte más antigua de la Charrería. 

Jineteo de yegua: Es lo mismo que el jineteo de toro, nada más que en este caso es un equino. 

Manganas a Pie: En las que el charro laza las extremidades delanteras de la yegua para lograr derribarla. 

Manganas a Caballo: El mismo caso que en la suerte anterior, pero en esta suerte montado en su cabalgadura; en estas dos suertes se realiza el floreo de soga con el objetivo de ganar puntos. Regularmente se hacen resortes, arracadas y espejos, rematando de Rodada, Máscara o Bigotona y de Desdén, y Chorreando alrededor de los Cuadriles o con los Tirones de la Muerte (amarrando la soga a uno o ambos pies del Charro) o del Ahorcado (amarrando la soga al cuello del charro en un nudo que no se cierra). 

El Paso de la Muerte: Consistente en pasar de un caballo arrendado queva a pelo a una yegua bruta a todo galope.