Las clases privilegiadas y la consumación de la Independencia

Aires libertarios - Hechos

La independencia de México fue obra, sin duda, de las clases privilegiadas, primero de los criollos, a partir de 1810 y después (1819 en adelante) de los propios españoles puros o peninsulares que veían con temor el restablecimiento de la Constitución de Cádiz y demás reformas liberales. Aquí encontramos la causa o condición política que hace posible una revolución, el descontento de un sector económicamente solvente y poderoso, además de ilustrado, que se anima a promover la revolución, organizándola, dirigiéndola y, por supuesto beneficiándose de la misma.

Esto no quiere decir que las clases populares, explotadas y totalmente desprotegidas, no hayan participado en este movimiento, que aunque fueron utilizadas como carne de cañón, al no mejorar su calidad de vida después de 1821, sí hubo intentos y disposiciones importantes para tal fin, pero que no se concretaron, ya que se dieron en plena lucha por la independencia.

El movimiento en sus inicios, con Hidalgo fue desordenado y violento, después Morelos se encargaría de organizarlo y disciplinarlo teniendo su mejor momento. Con la muerte del caudillo Morelos, a partir de 1816 la lucha entra en una etapa de decadencia, sin embargo, a partir de 1819 los cambios ocurridos en España fueron determinantes para consumar la independencia, de tal manera que los que habían luchado una década contra el movimiento, los aristócratas, los más altos funcionarios de la administración colonial, el alto clero, ahora se pasaban a las filas de la insurgencia, pero, con el propósito de proteger sus intereses de los vientos reformistas que estaban llegando de la metrópoli española.

El inicio del movimiento independentista fue violento y desordenado, Hidalgo encabezó, junto con Allende, Aldama, Abasolo, Jiménez, un ejército de más de 100 mil hombres, pero mal armados, mal alimentados e indisciplinados, lo cual fue factor decisivo de sus derrotas. Vencidos en Puente Calderón, los caudillos de la insurgencia decidieron marchar a los Estados Unidos y en Acatita de Baján, Coahuila, son traicionados por Ignacio Elizondo que se había pasado a las fuerzas realistas. El Padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla, fue sujeto a un consejo de guerra que lo condenó a muerte el 30 de julio de 1811, a las siete de la mañana, don Miguel Hidalgo recibió la noticia de que sería conducido al sitio de su ejecución. Antes de partir al paredón, Hidalgo repartió unos dulces entre los integrantes del pelotón de fusilamiento y otorgó su perdón a quiénes lo fusilarían.

En la forma como se logró la independencia de México, muy conservadora, por cierto, encontramos las causas de la crisis política, económica y social en que se debatió nuestro país en los primeros casi cincuenta años de su vida independiente. Una situación de anarquía, de lucha por el poder entre conservadores y liberales, federalistas y centralistas que querían imponer su modelo de organización política por la vía de las armas.