La velocidad del sonido y el hombre supersónico

Ciencia y Tecnología

El hombre se ha sorprendido por el efecto que se ocasiona cuando se ve un relámpago en el cielo y segundos después se escucha el estruendo ocasionado por éste. Esa diferencia de tiempo tiene que ver con la relación y diferencia existente entre la velocidad de la luz y la velocidad del sonido, siendo claramente muy diferente la velocidad entre una y otra. La velocidad de la luz para fines prácticos es de 300 mil kilómetros por cada segundo, mientras que la del sonido es de tan solo 340 metros por segundo.

El 14 de octubre del 2012, el atleta extremo de origen austríaco Félix Baumgartner de 43 años de edad, dio literalmente un salto más para la humanidad, al conseguir romper la barrera del sonido sin utilizar ningún tipo de artefacto al arrojarse en caída libre desde una altura de 39,068 metros.

Resulta interesante recordar que precisamente, el 14 de octubre del 2011 se cumplieron 65 años de que el piloto de pruebas norteamericano Chuck Yeager, logró romper la barrera de la velocidad del sonido a bordo de un pequeño avión Bell X-1, al cual Yeager le cambiaría el nombre por Glamorous Glennis en honor a su esposa. Este pequeño avión se encuentra en exposición permanente en el Museo Smithsoniano del Aire y del Espacio en Washington D.C.

¿Por qué han sido tan importantes para la ciencia las hazañas de Yeager y de Baumgartner? La velocidad del sonido es la velocidad de propagación de las ondas mecánicas longitudinales, producidas por variaciones de presión del medio, como puede ser el aire, el agua o algún metal, por esto es que la velocidad llega a cambiar de acuerdo al medio donde se propague. Estas variaciones de presión generan en el cerebro la sensación del sonido.

Cuando un objeto logra romper la barrera del sonido en el aire se origina algo que se ha dado en nombrar Boom Sónico. El fenómeno se relaciona con el efecto Doppler, el cual describe los cambios en la frecuencia percibida por un observador cuando éste o la fuente emisora de sonido se encuentran en movimiento.

Felix Baumgartner, el primer hombre supersónico, conquistó dos logros más ese 14 de octubre en Nuevo México: el salto en caída libre desde el lugar más alto y subir en un globo tripulado al punto más alejado de la Tierra (a nivel de la estratósfera).

""A veces tenemos que llegar muy alto para ver lo pequeños que somos"", declaró poco despúes a los medios.

Algunos datos curiosos:

En el 2006, este mismo hombre saltó (de forma no autorizada) desde la Torre Mayor de la Ciudad de México. Las fuerzas policiacas intentaron detenerlo pero logró escapar.

El descenso total duró unos nueve minutos y la caída libre de Baumgartner duró cuatro minutos y 20 segundos, por lo que no batió el récord de cuatro minutos y 36 segundo establecido desde 1960 por Joe Kittinger, hombre de 84 años de edad y miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos.

El presidente de Austria, la NASA y por supuesto, su patrocinador Red Bull no perdieron oportunidad en felictar al atleta a través de sus cuentas de Twitter.

Revive el emotivo e histórico salto de Félix Baumgartner: