¿El alma pesa?

Ciencia y Tecnología

La segunda ley de Newton establece que todo cuerpo tendrá, en cualquier parte del universo, una cantidad de masa fija y específica, la cual nunca cambiará, pero si a esta masa se le somete a una aceleración relativa o a una aceleración gravitacional, ya sea originada por una estrella, planeta, satélite natural, etc., el peso de este cuerpo cambiará en función de dicha aceleración. Por eso cuando la gente ""se pesa"" lo que está haciendo es una simple operación P = m*a donde ""P"" es el peso, ""m"" es la masa y ""a"" es la aceleración. Si una persona pudiera ir a la Luna y pesarse se daría cuanta que va a cambiar su peso (mas no su masa) debido a la diferente atracción gravitacional que tiene la Luna con respecto a la Tierra.

    Bajo esta lógica, durante mucho tiempo se ha cuestionado la existencia del concepto del alma humana e inclusive cuánto es lo que pesa y cuánta masa tendría.

    En 1907, un médico estadounidense de nombre Duncan Mac Dougall, de Haverhill, Massachussets, quiso demostrar que el alma humana existe y tiene peso. No se sabe a ciencia cierta cómo lo consiguió, pero en febrero de 1907 había encontrado a seis personas moribundas las cuáles permitieron ser observadas y pesadas antes, durante y después del proceso de muerte. El doctor Mac Dougall registró cada cambio de peso con una báscula de alta precisión.

    El resultado en cada una de las personas muertas pareció coincidir al encontrarse que en cada caso se perdían poco más de 21 gramos al momento de morir. Por alguna razón, Mac Dougall no se atrevió a asegurar que el alma existe y tiene peso, muy posiblemente porque la muestra de su experimento era muy pequeña si se considera que la muestra mínima a la que debe someterse toda prueba experimental para obtener algún tipo de resultado es de 100 muestras. A pesar de esto, la noticia de sus experimentos se extendió rápidamente llegando a escribirse sobre ello en las páginas del New York Times.

    Es muy importante recalcar que para poder establecer resultados convincentes habría que tomar en cuenta infinidad de variables como son las causas de muerte de las personas, las masas musculares, sus capacidades de coagulación, el vaciado de los pulmones, el tiempo de su muerte cerebral... ya que para poder establecer un criterio lo más apegado a la realidad deberían de haber muerto en las condiciones más similares posibles.

    Hasta el momento la muerte sigue siendo un misterio para la ciencia.