La Zona Cero de Nueva York

Arquitectura

Tras los ataques a las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, una parte de la fisionomía urbana de esta cosmopolita ciudad cambió radicalmente. El lugar en donde se erigían los imponentes edificios más altos de la ""ciudad de las luces"", fue totalmente rediseñado como un espacio conmemorativo de uno de los sucesos más impactantes de la historia reciente.

Dos meses después del fatídico suceso del 9/11, se formó una comisión encargada de la planeación reconstructiva de este espacio, desde entonces denominado ""Zona Cero"". Después de un concurso y diversas modificaciones al proyecto ganador, cobró forma el Memory Foundations de Daniel Libeskind, que plantea el financiamiento de este espacio a través de una fundación, e implica la construcción de cinco rascacielos, un memorial a las víctimas de los atentados y una terminal de transporte. Con 104 pisos y 540 metros, uno de estos edificios, el One World Trade Center, será el más alto del hemisferio occidental y el tercero más alto del mundo.

Si bien la estructura arquitectónica monumental de la Zona Cero en la zona sur de Manhattan implica un despliegue de ingeniería de gran calado, este espacio también tiene una carga simbólica que es sumamente relevante para la historia mundial reciente. Tras los atentados, la situación geopolítica se modificó radicalmente, y este contenido histórico también se refleja en la construcción de este espacio conmemorativo. Además del innegable sufrimiento que implicaron los atentados del 11 de septiembre, el mundo entero vivió la desazón que implicaba que la primera potencia mundial acogiera la lucha contra el terrorismo como la bandera de su política exterior.

En honor a las víctimas de los atentados, en el área en donde estaban los las dos Torres Gemelas se colocaron dos fuentes cuyas aguas descienden en una estructura que se encuentra 30 pies debajo del piso, en donde además están grabados los nombres de los muertos del 9/11. El constante flujo de agua que cae en el lugar exacto donde murieron más de 30,000 personas, es una simbólica e impactante forma de recordar los edificios que, en el pasado, fueron parte del corazón financiero del mundo.

También se construyó el Museo Nacional del 11 de septiembre, que fue inaugurado en mayo del 2014 y tiene una estructura descendente, con escalinatas que llevan al espectador a apreciar el drama humano que inauguró el nuevo milenio. A través de fotografías, murales, restos de los edificios caídos, autos de bomberos prácticamente destrozados y recuerdos personales de los familiares, se traza un emotivo recuerdo histórico con gran contenido emocional. A más de una década del 9/11, la restauración de la Zona Cero es un espacio conmemorativo monumental, del tamaño del acontecimiento histórico y de la ciudad de los rascacielos.