Cuando la publicidad nos alcanzó

La época de las crisis - Vida Cotidiana

Levantarse por la mañana y ponerse velozmente el uniforme para desayunar y demostrar ""lo tigre que eras"", de la mano de Zucaritas.

Ir a la escuela con la espalda jorobada por el peso de cuadradas mochilas Samsonite repletas de libros y en la mano, loncheras estampadas con nuestras caricaturas favoritas, los Thundercats, Candy Candy, Rainbow brite o Transformers, ""más de lo que ves"", había algunos afortunados que hasta tenían un reloj Quartz transformable que se convertía en un auténtico robot del tiempo.

Los niños ""grandes"" llevaban cargando -porque era menester llevarla en los brazos- su carpeta Trapper Keeper; había una para cada personalidad: la de coches de carreras, cohetes espaciales, paisajes, tiernas fotos de animales, adentro de un reluciente y oloroso plástico.

El olor, elemento imprescindible de la época, también colocado de forma novedosa en los zapatos -como los Bubblegummers, ""los zapatitos más chavitos"" , y en juguetes, Pequeños Ponys olorosos, borradores y otros artículos escolares o en las calcomanías rascahuele.

Porque todo tenía que ser de esa marca, así tal y como lo habíamos visto en las campañas publicitarias o en las menciones los domingos del programa En familia con Chabelo, con el Tío Gamboín o en Corre GC Corre, donde el gato GC, mascota oficial del canal 5, vencía a la ignorancia, de lunes a viernes a las 4 de la tarde y ganaba envidiables premios.

Un triciclo Apache, ""dura… dura… dura ¡Yo quiero uno!"", o un paquete de consolación con productos Ricolino de preferencia ""Pa, pa, pa, paleta pa, pa, pa, payaso, la auténtica con ojos y boca de gomita"".

Fue la época en que la publicidad perfeccionó la segmentación de mercados, de la mano de la nueva niñera, la televisión, presente ya en casi todos los hogares.

Es por eso que personajes conocidos de otros tiempos, incluso de décadas atrás, ya hablaban directamente con el público de su interés. Pancho Pantera, el Tigre Toño, Gansito y hasta el conejito Energizer dejaron de dirigirse a nuestras mamás y ahora aparecían rejuvenecidos y con mucha mayor exposición mediática, que los convirtió en nuestros nuevos amigos y compañeros de aventuras ""Gansito es tu amiguito ¡Recuérdame!"" y a la fecha lo recordamos.

El producto dejó de ser importante por sus beneficios y comenzó a serlo por la  marca, la vinculación emocional, la aspiración y la codicia. ""Si Chabelo lo anuncia yo quiero tenerlo""… Fue la época en la que la publicidad nos alcanzó.

Comercial Gansito 1980