La moral es un árbol: Gonzalo N. Santos

La reconstrucción - Vida Cotidiana

Originario de Tampamolon Corona, San Luis Potosí, Gonzalo N. Santos (1896-1979) -célebre cacique de la huasteca potosina- fue miembro fundador del partido oficial. Como muchos otros hombres que en 1929 asistieron a Querétaro a la fundación del Partido Nacional Revolucionario, Santos reunía las ""cualidades"" necesarias que exigía el nuevo partido: origen revolucionario, jacobinismo manifiesto pero sobre todo disposición a utilizar ""chicanas"" y ""marrullerías"" en la política nacional.

Fiel a la revolución institucionalizada, don Gonzalo transitó por diputaciones, senadurías, gubernaturas, secretarías de Estado y hasta la embajada de México en Bélgica llegó a ocupar. Con su célebre frase ""vamos a darle tormento a la Constitución"" se encargó de modificar la Carta Magna para impulsar la reelección de Obregón y enseñó a sus compañeros de bancada que la ley podía ser muy elástica, siempre y cuando fuese en beneficio de la sacrosanta revolución mexicana.

En los momentos en que se fundaba el PNR, una nueva revolución estalló en el país bajo el mando de Gonzalo Escobar. Aprovechando el momento, Santos leyó un incendiario discurso con una velada amenaza para el futuro democrático del país: ""Camaradas de la Revolución, ¡a la guerra como a la guerra! Allá vamos a contestarles, en el terreno en que nos han citado. Quisimos demostrar ante el mundo entero que no queríamos una gota más de sangre en nuestra patria; que este ensayo cívico de este PNR resolviera las funciones cívicas del futuro; que el partido que se sienta más fuerte que nosotros y dueño de la razón, se nos enfrentase en el terreno del civismo, pero no quiere eso la reacción clerical... Camaradas de la Revolución, celebro que el PNR haya terminado de formarse sobre el cráter de un volcán, porque aquí estamos puros hombres de pelea que no saben retroceder ante ninguna amenaza"".

En poco tiempo el ejército sofocó la rebelión escobarista y en las elecciones de noviembre de 1929, el PNR hizo lo propio con la democracia. Sin saberlo, Gonzalo N. Santos, con una de sus ocurrentes frases, definió lo que sería la premisa del nuevo partido en el arte de la política: ""La moral es un árbol que da moras o sirve para una chingada"".