La historieta como literatura

Literatura - Obras

Se llama historieta o cómic a la serie de dibujos que constituye un relato, con texto o sin él. Will Eisner concibe esta narrativa gráfica como un arte secuencial y Scott McCloud llega a la siguiente definición: “ilustraciones yuxtapuestas y otras imágenes en secuencia deliberada con el propósito de transmitir información u obtener una respuesta estética del lector”. En esta definición, queda excluido el humor gráfico de una sola viñeta. La actual clasificación de las artes, reconocida internacionalmente, incluye a la arquitectura, la música, la pintura, las artes escénicas (danza y teatro), la escultura, el cine, la fotografía y el cómic.

Durante mucho tiempo, el cómic ha sido considerado un subproducto cultural. En 1964, el dibujante de Lucky Luke, el belga Morris, propuso considerarlo como noveno arte, aunque en realidad sea anterior a las disciplinas a las que se les atribuyen el octavo y séptimo lugar: la fotografía (1825) y  el cine (1886) respectivamente.

Incluso hay diversas manifestaciones artísticas de la Antigüedad y la Edad Media que se ajustan a la definición de cómic. Pinturas murales egipcias o griegas, vitrales de iglesias, manuscritos, relieves romanos y códices precolombinos. Con la invención de la imprenta en 1446, se producen aleluyas y con la de la litografía en 1789, se inicia la reproducción masiva de dibujos.

El cómic es un arte por derecho propio. No es literatura. El cine y la literatura son, probablemente, las artes que más hayan influido al cómic, pero no hay que olvidar que su estética ha salido de las viñetas para alcanzar a la publicidad, la moda, el diseño y el cine.

Tampoco es un género y puede explicarse con un sencillo ejemplo: existen novelas de género policiaco, películas de género policiaco, y cómics de género policiaco. El cómic, entonces, no es un género sino que incluye en él tantos géneros como tipos de historias que se pueden narrar. Tampoco puede considerarse como género la procedencia geográfica de un cómic. Hay mangas japoneses de distintos géneros, igual que hay cómics de distintos géneros en cualquier otro país.

El cómic vivió su época dorada después de la Segunda Guerra Mundial. Con la proliferación de nuevas formas de ocio ha dejando de ser un medio masivo en la mayoría de los países, lo que dio paso a formatos más caros, tales como álbumes, novelas gráficas, tankōbon o revistas de lujo, y ha encontrado nuevos tipos lectores con temas más adultos.