La fiesta de reyes

Datos Curiosos

Noche del 5 de enero. Los niños esperan con ansias la llegada de los Reyes Magos; para hacer más dulce la espera, parten la rosca y la comen, esquivando morder al niño de plástico que anda por ahí escondido con su compromiso de tamales bajo el brazo.

            Los muñecos se esconden en la rosca en representación de la huida que, para proteger al niño Jesús, hizo la Sagrada Familia de Nazaret hacia Egipto. Había que esconder al bebé de la furia de Herodes, quien había ordenado matar a todos los niños menores de dos años por miedo a perder su trono al enterarse que había nacido el rey que todos esperaban.

            “[…] Y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María su madre y postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron sus dones de oro incienso y mirra”  (Mateo 2: 9-12).

            La adoración de los magos es el símbolo del llamamiento de los gentiles y  primer milagro del niño Jesús. También conocida como “epifanía”, “fiesta de la luz” o “fiesta de la estrella”. Fue una de las primeras celebraciones religiosas que comenzaron a realizarse junto con la Natividad aproximadamente en los siglos II y III.

San Mateo menciona que eran magos, es decir, sacerdotes respetados en sus lugares de origen, por sus virtudes y sabiduría. Propiamente no eran reyes sino consejeros de éstos; los que interpretaban los sueños, apoyaban decisiones y tenían conocimientos de astronomía. Venían de las regiones de Oriente, Persia y Babilonia, y fueron avisados por un ángel del peligro que corría Jesús.

            “Y al entrar a la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros le ofrecieron presentes…” (Mateo 2: 1-12).

            El look actual que les conocemos (y reconocemos afuera de plazas y centros comerciales) y el nombramiento real, se supone, nació en el medievo cuando los nombraron “reyes” y les asignaron fisonomía: Melchor, el canoso y barbado; Gaspar, el joven rubio y Baltasar, el negro con barba.

            Los regalos que le ofrecen al recién nacido son dones simbólicos: se regala oro a un rey, incienso a un dios y mirra, en su condición humana, a quien sufre.

            En el pueblo de Tizimín, Yucatán, se encuentra el segundo santuario más importante del mundo dedicado a los Reyes Magos. Los habitantes de la ciudad, realizan una solemne procesión, una misa y le cantan las mañanitas a los Magos.