La estrella de Belén ¿un acontecimiento astronómico?

Ciencia y Tecnología

Desde niños nos han platicado de ciertos eventos astronómicos que han tenido que ver con el nacimiento de Jesús, como es la aparición de la estrella de Belén que guió a los sabios de Oriente (o los tres reyes magos) hasta donde se encontraba María con José y el niño Jesús. Pero ¿Existió realmente esa estrella? ¿Acaso fue una supernova que hizo explosión y su luz alcanzó a verse en el cielo terrestre? ¿Sería tal vez la conjunción de varios planetas? O posiblemente se trató de un enorme cometa cuya cauda cruzó la órbita de nuestro planeta.

    Un problema con el que se han encontrado los astrónomos es el poder establecer la fecha exacta del nacimiento de Jesús, pero si se le relaciona con la presencia de Herodes, el pasaje Bíblico establece que los reyes magos visitaron a este Rey poco antes de su muerte la cual ocurrió entre los años 4 al 1 antes de Cristo.

    Con respecto a la fecha del 25 de diciembre existen también serias dudas. En Lucas, capítulo 2, versículo 8 se establece ""Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño"". Los pastores cuidaban a sus ovejas durante la primavera, no en el invierno. Es muy probable que en el siglo IV, cuando el  emperador Constantino adoptó oficialmente el Cristianismo y el 25 de diciembre se conservó como el día de la Navidad, esto haya sido porque precisamente, en el siglo I, en esas fechas los romanos celebraban sus Saturnales, que eran festividades en las que adornaban sus casas e intercambiaban regalos.

   Por otra parte se establece que es muy probable que Jesús haya nacido entre el año 7 y el 2 a.C. Precisamente en el año 6 a.C. se produjo una conjunción entre los planetas Marte, Júpiter y Saturno la cual sucedió en la constelación de Piscis. Los planetas formaron una brillante figura geométrica en el cielo que debió llamar la atención de las personas debido a su brillantez y belleza. También existe la posibilidad de una triple conjunción de los gigantes gaseosos Júpiter y Saturno entre los meses de mayo y diciembre del año 7 a.C. las cuales se produjeron el 29 de mayo, el 30 de septiembre y el 5 de diciembre de ese año.

    En la actualidad a muchos niños de México se les comenta que en el cielo de diciembre y enero se pueden ver a los reyes magos que se están acercando a la Tierra esperando su llegada en la noche del 5 de enero. En ocasiones hasta la ciencia colabora con la ilusión de los niños.