La arquitectura de las Olimpiadas de México 68

Arquitectura

En 1963 el Comité Internacional de los Juegos Olímpicos eligió a México, y en julio de 1966 el gobierno mexicano nombró al arquitecto Pedro Ramírez Vázquez como el presidente del comité organizador. Por primera vez en la historia un país latinoamericano tenía la responsabilidad de organizar los juegos, lo cual significaba una gran oportunidad para demostrar que tanto México como la región habían alcanzado un desarrollo económico capaz de sostener un evento de esta naturaleza.

Aunque nuestro país gozaba de un estado financiero saludable, el presidente Gustavo Díaz Ordaz expresó que el gobierno moderaría sus gastos para no desquiciar la economía nacional, pero aun así se celebrarían unos juegos ""con decoro pero sin gastos inútiles"". A pesar de tal declaración la planeación de la Olimpiada incluyó la construcción de numerosos edificios deportivos, conmemorativos y culturales que, en su conjunto, constituyeron uno de los proyectos más ambiciosos de la historia de México y fueron un hito para la arquitectura moderna en nuestro país.

Hacia finales de 1966 el presupuesto total del comité organizador era de 19.7 millones de pesos, otorgados mediante un subsidio otorgado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Sin embargo el monto ascendió notablemente y para diciembre de 1968 había alcanzado un total de 553.5 millones de pesos.

La realización del proyecto arquitectónico de la Olimpiada corrió a cargo de la Secretaría de Obras Públicas, a excepción de las obras de la pista de remo y canotaje que corrió a cargo del Departamento del Distrito Federal y la Villa Olímpica, que fue obra del Banco Nacional de Obras y Servicios. La mayoría de los edificios proyectados se comenzaron a construir con antelación, aunque algunas obras como el Velódromo y la Alberca Olímpica iniciaron a inicios de 1967, por lo que su construcción se realizó a marchas forzadas. A pesar de la premura, todas las obras fueron concluidas a tiempo de forma exitosa.

Los edificios deportivos que se construyeron para la Olimpiada fueron los siguientes:

• Estadio Municipal de Magdalena Mixhuica: Inicialmente se planteó como la sede del hockey sobre pasto, pero posteriormente se añadió un velódromo y una cancha central, que corrieron a cargo del arquitecto Roberto Cerezo Camacho; su construcción comenzó en 1964. Años después se demolió para la construcción del Foro Sol.

• Palacio de los Deportes Juan Escutia: Corrió a cargo de los arquitectos Félix Candela, Enrique Castañeda y Antonio Peyri, quienes plantearon un edificio que resultara interesante desde cualquier punto de vista. Se construyó entre 1966 y 1968 y fue la sede de los partidos de basquetbol.

• Velódromo Agustín Melgar: Su construcción se realizó de mayo de 1967 a mayo de 1968; la Secretaría de Obras Públicas encomendó su planeación a Herbert Schuman, quien había construido otros 20 velódromos en el mundo y recibió el apoyo de un grupo de arquitectos mexicanos.

• Sala de Armas Fernando Montes de Oca: Fue planeada por los arquitectos Raúl González y Antonio Charlez, y su construcción se llevó a cabo de noviembre de 1967 a septiembre de 1968. Su capacidad era de 3500 espectadores y fue la sede de los duelos de esgrima.

• Pista Olímpica de remo y canotaje Virgilio Uribe: En su momento fue el canal de remo más grande del mundo, con agua proporcionada por los propios pozos profundos del lago de Xochimilco. Su construcción fue asesorada por Thomas Keller, presidente de la Federación Internacional de Remo. Las excavaciones del canal se concluyeron en julio de 1967 y se llenaron de agua en septiembre, y corrieron a cargo de los arquitectos Ignacio Escamilla, Raúl González y Alfonso Múgica.

• Estadio Olímpico Universitario: Se había inaugurado en 19552, y por los Juegos Olímpicos se implementaron adaptaciones entre octubre de 1966 y julio de 1967. Se construyeron elevadores, un tablero electrónico, el pebetero olímpico, torres de iluminación y el acondicionamiento de las canchas y pistas.

• Villa Olímpica: Ubicados en la delegación Tlalpan, fueron los lugares de estancia de los atletas de todas las delegaciones, y en total se construyeron 90 edificios de 10 pisos cada uno. Las obras dieron inicio en mayo de 1967 y concluyeron en septiembre de 1968.
Además se realizaron adaptaciones a la Pista de Hielo Insurgentes, la Pista de Hielo Revolución, el Auditorio Nacional, la alberca de Ciudad Universitaria y el Teatro de los Insurgentes. Todos estos edificios -a excepción del Estadio Municipal y la Pista de Hielo Revolución- continúan utilizándose. Tal como en su momento lo planteó el Comité, su construcción fue necesaria para los juegos pero consideraron prioritario que éstos tuvieran un uso después de las Olimpiadas.