Juan Soriano

Jalisco - Cultura

Artista en todo el sentido de la palabra, dedicó su vida al arte y a la creación. Desde muy joven demostró un talento innato que lo llevó en poco tiempo a ser reconocido en varias ciudades el mundo. Su extensa obra y gran personalidad lo convirtieron en materia de múltiples libros.

 

Su nombre era Juan Francisco Rodríguez Montoya, pero desde niño se le conoció por el segundo apellido de su padre: Soriano. Nació en Guadalajara en 1920. Con apenas 12 años empezó a relacionarse con Jesús Reyes Ferreira y Luis Barragán, con quienes aprendió sobre la pintura europea y la obra de José María Estrada. Un año después, ingresó al taller de Francisco Rodríguez ""Caracalla"" y participó en la exposición colectiva del Museo de Guadalajara.

 

Por su talento, en 1935 se trasladó a la Ciudad de México y se convirtió en maestro de dibujo en la Escuela Primaria de Arte, al tiempo que entró en la Escuela Nocturna de Arte para Obreros.

 

En los años siguientes entabló amistad con diversos artistas y escritores de la época, como Xavier Villaurrutia, Carlos Pellicer y Octavio Paz; además de participar en exposiciones. Asimismo, asistió a las tertulias del Café París, donde conoció a Frida Kahlo y a Rafael Solana.

 

Profesor, ilustrador, escritor, escenógrafo, diseñador de vestuario, pintor y escultor; realizo una primera exposición internacional en Nueva York, a mediados de los años 40. Fue colaborador en la revista El hijo pródigo, y en el grupo Poesía en voz alta. En la década de los 50 viajó por Europa, visitando lugares como Roma y Creta. A partir de 1975 comenzó a vivir entre México y París e incursionó en la creación de esculturas gigantes.

 

Reconocido con diversos premios en vida y homenajeado en el Museo de Arte Moderno y en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, Soriano tuvo una carrera prolífica. Su trabajo lo hizo destacar entre sus contemporáneos, por lo que Octavio Paz le dedicó tres ensayos. Falleció en febrero de 2006 en México, a los 85 años de edad.