Josefa Ortiz de Domínguez

Querétaro - Cultura

Por la decisiva participación en los sucesos previos al inicio de la Guerra de Independencia y la valentía que caracterizó su carácter durante y después de concluir la gesta libertadora, a la Corregidora se le conoce también como ""Madre de la Patria"".

Su padre, capitán del regimiento de Los Verdes, murió cuando Josefa aún era una niña; su madre falleció tiempo después. Fue su hermana mayor quien la cuidó e indujo a que ingresara en el Colegio de las Vizcaínas en la Ciudad de México. En 1791 se casó con Miguel Domínguez, promovido por el virrey como Corregidor en la ciudad de Santiago de Querétaro y allá fueron a vivir.

Influenciados por las ideas de la Ilustración y el cansancio histórico de los criollos al ser relegados a puestos de segundo nivel por parte de los peninsulares, Josefa Ortiz y su esposo formaron parte de un grupo literario que en realidad era un puñado de valientes que conspiraban en contra del poderío español en México, bautizadas después estas reuniones como ""La Conspiración de Querétaro"".

Gracias a su oportuna notificación a los conspiradores de que iban a ser descubiertos, el padre Hidalgo adelantó el levantamiento y muchos criollos pudieron escapar. La Corregidora fue delatada por el capitán Arias y conducida en calidad de detenida al convento de Santa Clara, y su esposo al de Santa Cruz.

El virrey Juan Ruiz de Apodaca liberó a doña Josefa en junio de 1817 y tras la proclamación de la Independencia en 1822, Iturbide le ofrece el puesto de dama de honor en su corte, cosa que rechazó tajantemente.

Siempre se negó a recibir cualquier recompensa por sus servicios prestados al logro independentista. Falleció el 2 de marzo de 1829, sus restos reposan en el Panteón de los Queretanos Ilustres.