José Vasconcelos: charlas mexicanas

La estabilidad - Vida Cotidiana

Antes de torcer el rumbo y convertirse en cómplice del sistema político priísta, la televisión mexicana tuvo importantes aciertos. Junto a la lucha libre y los programas de concurso abrió un espacio a la inteligencia y a la crítica que fue cerrado tiempo después por más de cuarenta años.

En esa pequeña isla de libertad, en 1957, durante algunas semanas, los mexicanos con televisor pudieron ver y escuchar la voz de un hombre que desde 1909 había sido testigo, pero sobre todo, protagonista de la historia mexicana: José Vasconcelos (1882-1889).

El escritor y político había vivido con intensidad y pasión los principales acontecimientos nacionales de las primeras décadas del siglo XX. Vasconcelos fue maderista y se adhirió a la revolución de 1910, padeció en carne propia la caída de Madero (1913), se unió a la revolución constitucionalista (1913-1914), repudió al carrancismo (1915-1920), fundó la Secretaría de Educación Pública (1921), impulsó el renacimiento de la mexicanidad bajo el régimen de Obregón (1920-1924) y en 1929 se lanzó como candidato a la presidencia de la república siendo derrotado -vía fraude- por el recién fundado partido oficial. Luego de un largo exilio, regresó a México en 1938 y decidió enclaustrarse en las letras y en los libros.

En 1957, cuando Vasconcelos alcanzaba los 75 años de edad, la Casa Madero -con su brandy Evaristo I- decidió patrocinar el programa ""Charlas Mexicanas"" y llevar al maestro a la pantalla chica. El apoyo no era gratuito, la familia Madero simpatizaba con don José no sólo por aquella vieja amistad con el ex presidente asesinado en 1913, sino porque en 1952, había escrito la obra Evaristo Madero, biografía de un patricio para rendir homenaje al fundador de la dinastía de los Madero.

Así, un José Vasconcelos todavía fuerte y lúcido -dos años antes de su muerte- comenzó con el programa Charlas Mexicanas en el cual lo acompañaban dos historiadores importantes: Alfonso Junco -representante del pensamiento católico de entonces- y José Carrión, fundador del Partido Popular, articulista de Excélsior y miembro del Movimiento de Liberación Nacional organizado por Lázaro Cárdenas.

Por la posición ideológica que guardaba cada uno de los participantes, Charlas Mexicanas se convirtió en un agradable programa de debate y crítica donde Vasconcelos se mostraba con su característica mordacidad, desenfado e irreverencia. Hacia los últimos años de su vida, las opiniones de don José, sobre política e historia, gravitaban en el conservadurismo.

En momentos en que la historia oficial se establecía como parte del sistema y la revolución mexicana se convertía en el paradigma mexicano del siglo XX, Vasconcelos era de las pocas voces que se atrevían a exaltar la figura de Hernán Cortés, a señalar las bondades del virreinato novohispano y a criticar con vehemencia el camino de corrupción e impunidad construido por el partido oficial a partir de los principios revolucionarios. De ahí que fuese acusado de ""amargado"" y ""reaccionario"".

Hoy es posible redescubrir al Vasconcelos en el ocaso de su vida. En un invaluable trabajo de conservación y rescate, la UNAM, a través de TV UNAM y la Filmoteca de la Máxima Casa de Estudios, ha logrado rescatar 5 programas de la serie ""Charlas Mexicanas"" y ponerlos a disposición de las nuevas generaciones en el formato más moderno de la actualidad: el DVD.

Cuarenta y ocho años después de su primera transmisión, el televidente del siglo XXI, puede ver y escuchar a José Vasconcelos debatiendo con sus compañeros sobre temas que aún hoy en día, continúan siendo polémicos como la figura de Hernán Cortés, el Virreinato, Porfirio Díaz y dogma de dogmas de la historia mexicana: el Petróleo, además de un programa dedicado a México.

Los 5 programas con una duración aproximada de 27 minutos, cada uno, son una oportunidad para recuperar aquella televisión que nació en la década de 1950, hoy rescatada por la UNAM, y que tenía un valor diferente porque pretendía aportar elementos de crítica histórica a la conciencia social.

Para el propio José Vasconcelos, Charlas Mexicanas fue una oportunidad para difundir y divulgar la cultura mexicana. Así lo estableció: ""Estamos aquí en el comienzo de una experiencia que quizá resulte un poco extraña para simples letrados como nosotros; es un caso singular esto de estarse dirigiendo a un público invisible, nosotros que estamos habituados más o menos a la conferencia… eso de poder dirigirse a un solo momento a muchos millares de personas que nos están escuchando en sus aparatos, es forzoso que la cultura superior, si es que la representamos, se adapte a las nuevas circunstancias y procure aprovecharlas"".