Hasta los perros tuitean

Ciencia y Tecnología

El título no pretende ser despectivo con la gran comunidad que se une a diario a las redes sociales, al contrario, busca ser incluyente ya que hay algunos nuevos dispositivos que permiten estar conectados con nuestras mascotas vía internet. El primero de ellos es un juguete, se llama Puppy Tweets y salió hace un par de años. 

    Puppy Tweets funciona con una placa color azul que se cuelga al collar de un perro y detecta tanto sonidos, más bien ladridos, como movimientos. Con un pequeño receptor conectado vía USB a una computadora PC o Mac con acceso a internet, el can mandará las señales que se traducen en mensajes publicados vía Twitter. Claro, antes hay que hacer unos ajustes al programa incluido y crear una cuenta para el perro en el sitio de micro-bitácoras. 

    Los hasta 500 posibles ""tuits"" de la mascota son prefabricados, siendo algunos muy aleatorios, pero otros corresponden a conductas o sonidos específicos. Por ejemplo, si ladra, la mascota podría enviar ""ladré porque te extraño, ahora apresúrate a llegar a casa"", o después de correr durante un rato, el mensaje sería ""finalmente alcancé la cola que estaba persiguiendo... auch"", o si lleva un rato echado podría tuitear ""abrir los ojos está sobrevalorado"". 

    Como escribí, Puppy Tweets es un juguete, lo hace Mattel. Si lo consiguen no esperen que sea de mucha utilidad, los mensajes son sólo en inglés y la placa es muy grande, llegando a ser incómoda para los perros, además de que el software frecuentemente manda mensajes aunque el can no traiga la placa. A pesar de sus defectos, el producto no es mala idea y se puede perfeccionar en el futuro. 

    Otro dispositivo, mucho más útil, es Tagg de la compañía Snaptracs, un localizador ultra resistente (incluso al agua) de sólo 32g. de peso, que se coloca en un collar específicamente diseñado para él y que manda un mensaje de texto o un correo electrónico si la mascota que lo porta sale de una zona que hayamos determinado, la cual puede tener un radio de los 70 a los 900 metros aproximadamente. 

    Casi todos los ajustes son por medio de la página de internet de la compañía, pues allí está la interfaz que nos permite localizar a nuestra mascota donde quiera que esté e incluso ver los puntos que recorrió, o bien, ubicar tiendas, parques o veterinarios. También, si se prefiere, hay aplicaciones gratuitas para android y iOS para usar Tagg. 

    Por otra parte, la batería del dispositivo es recargable mediante conexión a puerto USB o a la corriente eléctrica, durando hasta 30 días con una carga completa y su nivel puede ser verificado a distancia. Tagg está recomendado para mascotas de más de 4.5 kilogramos, por el momento sólo está disponible en Estados Unidos y cuesta 100 dólares incluyendo 3 meses gratis de servicio. Posteriormente hay que pagar unos 8 dólares al mes, lo que resulta comprensible pues usa las redes celulares para la localización, lo que para quienes tienen un perro que quieren, viene siendo lo de menos. Quizá algún día, conforme avance la tecnología, hasta podremos entender lo que nos quieren decir nuestras mascotas. Estaría perrón.