Recuerdos en 3D

Ciencia y Tecnología

A pesar de tener un par de años en el mercado, los equipos capaces de desplegar imágenes en 3D estereoscópico siguen siendo una novedad más que una necesidad, principalmente porque los contenidos en dicho formato siguen siendo limitados.

    Los videojuegos son probablemente el terreno que más ha disfrutado de las bondades de la nueva tecnología. PlayStation 3, por ejemplo, soporta salida para pantallas 3D, brindando experiencias con profundidad en ciertos títulos y para reproducir discos formato Blu-ray 3D. 

    Por otro lado está Nintendo con su consola portátil 3DS, que hasta noviembre de 2012 había vendido alrededor de 25 millones de unidades en el mundo. Esta portátil, además de servir para jugar en 3D sin necesidad de lentes, permite capturar fotografías y videos de hasta 10 minutos de duración en 3D, lástima que con una resolución baja (0.3 megapixeles). Quizá la forma para volver popular el formato 3D radica en que más gente haga sus propios contenidos con calidad, videos y fotografías. 

    Una opción para hacerlos es el segundo modelo de la primera cámara de bolsillo 3D que salió a la venta, Finepix REAL 3D W3 de Fuji. La W3 fue lanzada en septiembre de 2010 y dos años después se mantiene al frente en el terreno de las cámaras 3D por sus características. Pesa unos 250 gramos, ya con batería y tarjeta de memoria colocadas, quizá un poco más que los otros dos dispositivo en el rango, la Bloggie 3D de Sony y la Lumix 3D1 de Panasonic, pero los supera en varias prestaciones, tanto de óptica como tecnológicas. 

    Para comenzar, su pila dura más, aunque hay que extraerla para recargarla con un conector incluido, mientras que su pantalla visor (3.5 pulgadas) resulta más brillante y no requiere verse en un ángulo tan específico para apreciar el efecto 3D sin necesidad de lentes. 

    La W3 Puede capturar fotografías de hasta 10 megapixeles y videos con una resolución de 1280x720, lo que en números puede parecer menos que los de sus rivales, pero después de pruebas es posible darse cuenta de la calidad superior en las imágenes. La separación entre sus dos lentes es muy similar a la de los ojos humanos por lo que el resultado es más convincente, aunque eso implica tomar las fotos un poco más lejos que con otros equipos, 1.3 metros para un foco ideal; para acercamientos basta con mover el zoom óptico de hasta 3x. 

    En cuestión de opciones es posible ajustar ISO, balance a blanco, velocidad, apertura, paralelo entre las dos imágenes tomadas, en fin, todas las opciones para satisfacer a quien busca un resultado más profesional, pero también es muy sencillo tomar fotos o videos para un aficionados con programas preestablecidos o el modo automático.

    La simplicidad está desde el encendido y apagado, sólo se desliza la cubierta de los lentes. Los archivos se pueden exportar directamente a la computadora USB o extrayendo la tarjeta de memoria SD para compartirse, o bien, presentarse en una pantalla mediante cable HDMI. Fuji incluso ofrece un visor 3D y la impresión de fotos en 3D, lo que también le da una ventaja. 

    Claro, la fotografía 3D no es para todos, ni todas las ocasiones ameritan grabarse en 3D, por lo que la Fuji W3 también es una cámara bastante competente en 2D, basta con oprimir un botón y se cambia de formato. Unas vacaciones, un cumpleaños, las primeras palabras de un bebé, ¿cuál sería el primer recuerdo que les gustaría conservar en 3D?