Francisco May

Quintana Roo - Cultura

El Presidente de la República Venustiano Carranza lo nombró ""General de las Tropas Mayas""; años atrás May encontró en el pueblo maya un terreno para hacer alianzas, unir fuerzas y por medio de históricos significados, lograr protección y beneficios para la comunidad, que con el tiempo se convirtieron en beneficios propios, he ahí el dilema de este personaje.
Nació en 1884, en Sahcabah, cerca de Cuxbil. A los dos años murió su padre Dámaso May, suceso que posibilita la entrada en su destino de don Felipe Yamá -caudillo maya de la llamada Guerra de Castas- quien fue para Francisco padre y maestro; y gracias a él surge la preocupación y el deseo de independización del pueblo maya en Francisco May.
A los 12 años obtuvo el grado de sargento combatiendo a las fuerzas federales mexicanas. Destacó en la batalla de Okop, su ejército era de temer y rápidamente logran beneficios. Por orden del general Salvador Alvarado, en junio de 1915, los habitantes no mayas desocupan Santa Cruz, de esta manera les es devuelta su antigua ciudad. El general Francisco regresa a Santa Cruz como jefe supremo, encabezando el posicionamiento de la ciudad.
Firmó, junto al gobernador Octaviano Solís, el primer armisticio, momento en el que Carranza le hace jurar solemnemente que velará por la paz en la región, cosa que molesta a Concepción Cituk y a Evaristo Sulub -dirigentes mayas- y lo desconocen como líder.
Con el respaldo de don Felipe Carrillo Puerto, gobernador de Yucatán y el gobernador del territorio don Octaviano Solís forma la primera Cooperativa Maya en la zona en 1922. Don Francisco May controlará de esta forma la compra-venta de la producción chiclera en esos años, hasta finales de los años veinte.
En 1929, el general May firmó un histórico acuerdo con el gobernador de Quintana Roo, José Siurob Ramírez, en el que se otorgarían concesiones de tierras a los mayas para la explotación forestal y libertad de vender sus productos, aceptando en reciprocidad, la apertura de escuelas en sus comunidades.
La historia cuenta de los oscuros intereses que tachan a Francisco May de déspota, traidor y explotador de su propia raza, un absoluto cacique forestal. Nada es blanco y negro en este mundo y la verdadera imagen del general May tiene aristas maravillosas como acontecimientos verdaderamente nefastos; es así muchas veces, la paradoja de estar en el poder siendo un ser ambicioso y generoso a la vez.
Murió en Carrillo Puerto, el 31 de marzo de 1969.