El tiempo de Shakespeare

Literatura - Personajes

“Al nacer lloramos porque entramos en este vasto manicomio” (El Rey Lear).

William Shakespeare fue bautizado en el condado de Warwick, el 26 de abril de 1564; por consenso de sus biógrafos se celebra su cumpleaños el 23 de abril. Muy pocas cosas se saben de cierto acerca del poeta y dramaturgo más importante de la lengua inglesa.

            Fue el tercer hijo de María Arden y Juan Shakespeare, carnicero. La poesía lo apasionó desde joven, se cree, incluso, que cada vez que tenía que sacrificar a una res en la carnicería de su padre, lo hacía pronunciando un discurso. A los 17 años escribió su primera cuarteta y, se cuenta, esa misma noche conoció a Ana Hathaway.

“El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen”. (El mercader de Venecia).

Ana era ocho años mayor que él y se casaron cuando William tenía 18 y ella 26 –y algunas semanas de embarazo-. Su matrimonio no duró mucho: cuatro años y tres hijos –en 1583 nace su hija Susanna y en 1585, sus gemelos, Judith y Hamnet- tras los cuales, Shakespeare la abandonó para mudarse a Londres donde comenzó su carrera dramática.

“Asume una virtud si no la tienes” (Hamlet)

Su primer acercamiento con el teatro fue como cuidador de los caballos de los caballeros que acudían a las representaciones. Luego fue contratado como traspunte y poco tiempo después pasó a las tablas: fue comparsa, cómico y actor; representó el papel de la “Sombra”, en Hamlet. Para 1592 ya se le reconoce como actor de renombre, poeta y dramaturgo.

            Aunque se presume que brillaba como actor, pronto se dedicó sólo a la dramaturgia. Pericles, su primera obra dramática, fue escrita en 1589. Le siguieron: El rey Enrique VI (1591), La fiera domada (1593), Macbeth, Cimbelino (1597), Los dos hidalgos de Verona, Bien está lo que bien acaba, Sueño de una noche de verano, El mercader de Venecia (1599), entre muchas otras.

            Hamlet (1604) es, sin duda, su obra más reconocida.  En total, escribió 37 obras, con las que enriqueció el lenguaje al inventar aproximadamente 1,700 palabras, nombres y expresiones que siguen vigentes.

“Antes que nada ser verídico contigo mismo. Y así, tan cierto como que la noche sigue al día, hallarás que no puedes mentir a nadie” (Hamlet)

Shakespeare murió a los 52 años, el 23 de abril de 1616. La pequeña fortuna que ganó como empresario teatral la heredó a las hijas que le sobrevivían (Hamnet, su único hijo, murió a los 12 años). Sus restos están enterrados en la Holy Trinity Church de Stratford-upon-Avon, bajo el siguiente epitafio: “Buen amigo, por Jesús, abstente de cavar en el polvo aquí encerrado. Bendito sea el hombre que respete estas piedras y maldito el que remueva mis huesos”.