La Conspiración de la Profesa

Aires libertarios - Hechos

En marzo de 1814, Fernando VII regresó de su cautiverio en Bayona, Francia y en mayo restableció el absolutismo en España. 6 años después, en enero de 1820, tras una larga lucha por las libertades constitucionales, el coronel Rafael de Riego, comandante del batallón de Asturias, se pronunció en contra del rey y le exigió el restablecimiento de la Constitución de Cádiz y de las Cortes. 

En la Nueva España y particularmente en la Ciudad de México, la noticia de la aprehensión de Fernando VII sacudió a los españoles peninsulares ante la posibilidad de que el restablecimiento de la monarquía constitucional minara sus privilegios. Incluso el virrey Apodaca se sumó a esta preocupación y durante algunas semanas decidió evitar que se difundieran las noticias de lo sucedido en España. 

Los conspiradores de la Profesa alentaban la independencia, pero lo hacían con la intención de establecer un régimen monárquico absolutista -como el depuesto en España-, y cerrar todo el paso a cualquier régimen constitucional. Entre los participantes se encontraba el canónigo español don Matías Monteagudo, director de la casa de ejercicios, a quien se le habían concedido los honores de inquisidor y que había participado en la caída y prisión del virrey Iturrigaray en 1808. En las juntas de la Profesa -como se le llamó a la conspiración- se rechazó también el restablecimiento de la Constitución de Cádiz y de las Cortes.

El argumento de los conspiradores para proclamar la independencia a su modo era que como el rey de España no se hallaba en libertad, el gobierno de la Nueva España quedaría depositado en manos del virrey Apodaca, quien continuaría gobernándola según las leyes de Indias, con independencia de la metrópoli, entretanto rigiese en ella la Constitución de Cádiz. Este plan correspondía perfectamente a las miras y tendencias de los absolutistas. 

Un movimiento a favor de la Constitución, que brotó entre los criollos veracruzanos, obligó al virrey Apodaca a jurar la Constitución el 31 de mayo de 1820, con lo cual fracasó el primer plan de los conspiradores de la Profesa. 

Una siguiente alternativa fue proclamar la independencia de México estableciendo una monarquía con un infante de España, pero sin adoptar instituciones constitucionales. Para alcanzar este fin, a través de la famosa ""güera Rodríguez"" se acercaron al viejo realista Agustín de Iturbide, que se hallaba retirado desde 1816, debido a un escándalo en que se vio involucrado al ser acusado de permitir el saqueo, los incendios y promover el tráfico de comercio ilícito. Iturbide fue absuelto pero decidió no seguir combatiendo a favor de la causa realista. En 1820 se puso al mando de las tropas supeditado en un principio a los deseos de las juntas de la Profesa pero conforme se fue ganando la voluntad del ejército, terminó por proponer un plan distinto: la independencia de México y una monarquía constitucional moderada.