“Yo no he tenido biografía”: Salvador Novo

Literatura - Personajes

 “Jaime [Torres Bodet] no ha tenido vida -afirmaba Novo en una entrevista, en  1958, realizada por Emmanuel Carballo- ha tenido desde pequeño biografía. Yo, por el contrario, he tenido vida. La biografía de un hombre como yo heriría las buenas costumbres”

            Salvador Novo nació el 30 de julio de 1904 en el Distrito Federal; de los 6 a los 12 años vivió en Torreón, “en un rumbo entonces muy despoblado y que nadie quería habitar porque nada lo defendía de las balas y de las bombas y además era siempre por ahí por donde entraba Villa con sus hordas”.

            Ahí, en medio de la revolución y los libros, Novo descubrió su pasión por las letras y vivió uno de los sucesos que lo marcaría más profundamente: cursó los últimos grados de primara en un colegio exclusivo para mujeres.

            Novo vivió abiertamente la homosexualidad en una época cerrada y represiva, pero este detalle solo se suma a su perenne modernidad, demostrada no solo en su estilo de vida personal, sino en todas las formas de su literatura y su visión del mundo.

            Dice de él Octavio Paz: “en aquel México lleno todavía de supervivencias del siglo XIX, Novo afirmaba casi como un desafío su voluntad de ser moderno. Nos azoraban sus corbatas, sus juicios irreverentes, sus zapatos bayos y chatos, su pelo untado de stacomb, sus cejas depiladas, sus anglicismos. Su programa era asombrar o irritar. Lo conseguía”.

            Fue poeta, ensayista, dramaturgo, cronista, crítico mordaz y hasta guionista, productor y dialoguista de varias cintas mexicanas; también incursionó en la televisión y en la publicidad, a él se le adjudica la autoría del famoso eslogan “remoje, sacuda y tienda” de un detergente para ropa.

             Formó parte del grupo de los Contemporáneos, fundado en 1928 y donde militaban figuras de la talla de Jaime Torres Bodet, Enrique González Rojo, José Gorostiza, Carlos Pellicer, Gilberto Owen, Jorge Cuesta y Xavier Villaurrutia. Con este último dirigió de 1927 a 1928 la revista Ulises, publicación con la que se inició la modernidad literaria en México.

            En 1947, junto a Xavier Villaurrutia, Celestino Gorostiza y Clementina Otero, formó la Escuela de Arte Teatral de Bellas Artes. Fue el primer director de la Coordinación Nacional de Literatura de Bellas Artes, llamado: Departamento de Teatro y Literatura en aquella época.

            Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, en 1965 fue designado cronista oficial de la ciudad de México y galardonado con el Premio Nacional de Literatura en 1967.

            Murió el 13 de enero de 1974, su cuerpo fue velado en el Zócalo, en el Departamento del Distrito Federal.