Los benditos Bonos Jecker

La era liberal - Hechos

Los hermanos Jecker, de origen suizo, migraron a México en 1835. Uno de ellos, de nombre Jean Baptiste, trabajó en empresas prestamistas donde aprendió las artes de los contratos financieros con gobierno. Es así como los hermanos tuvieron la grandiosa idea de otorgar préstamos con réditos exorbitantes y por lo que muchos gobiernos en estado financiero crítico se embarcaron con deudas impagables. Los hermanos fortalecieron este no tan nuevo negocio de la época, asociándose a empresarios extranjeros y funcionarios públicos, volviéndose intocables.

En 1844 la casa ""Montgomery, Nicod y Compañía MN&C"" cerró operaciones cediendo a la nueva casa prestamista y de comercio ""Casa Jecker, Torre y Compañía CJT&C"", el resto de sus asuntos pendientes. Así comenzó una historia de comercio con una variedad de productos que van desde el textil hasta la minería, algunos servicios, propiedades, pero sobre todo de negocios financieros.

Durante el gobierno de Santa Anna en 1854 y el gobierno de Comonfort en 1856 se firmaron una serie de contratos y concesiones con Casa Jecker, los cuales no se cumplieron. Por supuesto, que a sabiendas de lo absurdo que sonaban estos préstamos, el responsable final es quien acepta dichos términos de deuda. Y en el caso de la República Mexicana, esta responsabilidad llegó a las manos del joven y bélico presidente de 27 años de edad, Miguel Miramón, quien en ese momento combatía a las fuerzas liberales de Benito Juárez.

El 29 de Octubre de 1859, el supremo gobierno hace una emisión de bonos por un valor de quince millones de pesos que quedarán certificados por la casa de los señores Jean Baptiste Jecker y Cía. Paulatinamente estos bonos fueron poco aceptados en el mercado por lo que en 1860, Jecker se declaró en quiebra.

Ya con Juárez en el poder, el presidente decidió anular dichos contratos ya que fueron incumplidos en su momento, estaban más que caducados, no eran del todo específicos y eliminó cualquier derecho y reconocimiento de dichos bonos en el mercado. Jecker demandó y logró conseguir el apoyo del gobierno francés que se llevaría un 30% de lo recuperado, por lo que esto se promovió como una deuda directa con Francia.

El 17 de julio de 1861 Juárez suspende los pagos de la deuda externa con España, Inglaterra y Francia. Con los dos primeros se logran realizar acuerdos, pero los franceses ya estaban cansados del gobierno liberal por lo que marcharon en lo que se conoce como la Intervención Francesa, sumando a los citados bonos, como una causa más de la invasión.

Ya instalado en París, Jecker seguía haciendo ruido y hostigando por su pago, ahora a Napoleón III. El 23 de mayo de 1871 fue detenido, llevado a la prisión de La Roquette y fusilado tres días después. Justo Sierra definió a este personaje como ""una especie de cuervo siniestro que apareció en las ruinas de la reacción y de los imperios"". Juzgando en la actualidad, podemos darnos cuenta que estas ideas siniestras forman parte de un sistema financiero global del que la economía de muchas naciones depende.