Cuatro años de resistencia: la República triunfante

La era liberal - Hechos

La bandera mexicana volvió a ondear en la plaza de la Constitución. Desde antes de que Maximiliano de Habsburgo llegara a México en mayo de 1864, el gobierno republicano de Benito Juárez fue obligado a dejar la ciudad de México e iniciar un largo peregrinaje. En su carruaje negro viajó, vivió y gobernó.

También conocido como landó, de manufactura francesa, puertas de madera, manijas de bronce y vidrios biselados abatibles con el escudo republicano, el carruaje no era sólo un inmueble, ""era un mueble-residencia, hecho que lo hace único"" escribió Salvador Rueda Smithers, ex director del Museo Nacional de Historia.

Con la caída del imperio (15 de mayo de 1867) y el fusilamiento de Maximiliano (19 de junio), Juárez decidió restablecer su gobierno en la ciudad de México, así que salió de San Luis Potosí, haciendo escala algunos días en Querétaro, posteriormente en Tepeji del Río y se reunió con el general Porfirio Díaz en Tlalnepantla a mediados de julio. Siguió su camino hasta el Castillo de Chapultepec, donde por primera vez pernoctó.

Juárez tenía que descansar unos días, pues el lunes siguiente -15 de julio- haría su entrada triunfal a la ciudad de México. Mientras tanto, Díaz afinaba los detalles de la bandera que se izaría en Palacio Nacional, estrictamente con la presencia de Juárez, como recuerda el general en sus memorias:

""Habiéndome dicho en una de sus cartas durante la guerra y cuando se consideraba difícil recobrar la capital, que volveríamos a izar la bandera mexicana en el Palacio Nacional, recordando su expresión de entusiasmo, prohibí que se izara la bandera en ese edificio, hasta que personalmente lo hiciera el Sr. Juárez"".

El 15 de julio de 1867, después de cuatro años de lucha contra la intervención francesa, la República regresó a su origen; se recuperó al país, se recuperó la bandera tricolor. A las 9:00 de la mañana salió el landó negro con Juárez y su pequeño gabinete: Sebastián Lerdo de Tejada, José María Iglesias e Ignacio Mejía.

Avanzaron por Chapultepec y luego por Bucareli, en donde recibió un laurel de oro otorgado por  el Jefe Político Juan José Baz y el Consejo Municipal provisional, encabezado por Antonio Martínez de Castro. La comitiva siguió por las actuales avenidas ""Juárez"" y ""Madero"" hasta llegar a la plaza de la Constitución.

Con la bandera en el asta, Juárez pronunció su discurso con la famosa sentencia: ""entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz"". Benito Juárez fue vitoreado y alabado no sólo en México, sino en todos los países americanos, admirado por su resistencia a la intervención extranjera. Asimismo envió un simbólico mensaje a cualquier nación europea que osara invadir México. El 15 de julio de 1867, el Benemérito de las Américas se convirtió en héroe nacional.

Discurso de Juárez al regresar a la capital. 15 de julio de 1867.